Cabaña Dehesa de Candelario
Cabaña Dehesa de Candelario: un techo de piedra para ganar la Sierra de Béjar
Esta cabaña sirve para pasar una noche a resguardo antes de enfilar las cumbres de Béjar o para guarecerse si el temporal te pilla a medio camino. No la busques si necesitas comodidades, camas o luz eléctrica; aquí solo hay piedra, madera y lo mínimo para no dormir al raso. Es un punto de apoyo rústico para montañeros que saben valerse por sí mismos.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Tipo | Cabaña de montaña (Refugio libre) |
| Zona | Sierra de Béjar (Salamanca) |
| Coordenadas | 40.33370, -5.76549 |
| Estado de gestión | No guardado / Libre |
| Contacto | No dispone |
| Valoración media | 4.4 de 5 |
Lo que vas a encontrar bajo el tejado
Quien entra aquí debe saber a lo que viene. La cabaña es pequeña y robusta, construida en piedra para aguantar el invierno salmantino. In el interior no hay camas ni somieres; vas a dormir en el suelo de piedra, así que la esterilla aislante y un saco de dormir grueso son obligatorios si no quieres congelarte o levantarte con la espalda molida.
El equipamiento se reduce a una chimenea, una mesa de madera y un par de sillas. Quienes pasan por aquí suelen dejar algo de leña seca para el siguiente, un detalle que conviene mantener si usas el fuego. También encontrarás un libro de visitas donde apuntar tu paso. No busques grifos: aquí arriba la autosuficiencia es la norma.
La aproximación desde el pueblo
El acceso directo desde Candelario no tiene pérdida pero exige calzado adecuado. El camino arranca en las afueras del pueblo, siguiendo la pista vecinal que se dirige hacia el embalse de la Angostura. Para llegar a la dehesa a pie se tarda algo más de una hora y cuarto en un ascenso constante pero asequible.
La pista es cómoda si solo buscas un paseo, pero la pendiente se nota si vas con el peso de la mochila cargada para pernoctar. El entorno cambia rápido y te introduce de lleno en la vegetación de montaña de este sector occidental de la Sierra de Gredos.
Las rutas que se abren desde la cabaña
Este refugio se sitúa como un punto estratégico para adentrarse en las zonas más altas de la sierra. No es un lugar para quedarse encerrado, sino para usarlo como lanzadera.
La travesía por Hoya Cuevas y Los Hermanitos
Si buscas una jornada dura, desde aquí puedes acometer la ruta circular que pasa por Hoya Cuevas y Los Hermanitos. Son casi 26 kilómetros de marcha con un desnivel positivo que ronda los 1600 metros. Exige buena orientación, piernas entrenadas y un día entero de esfuerzo sobre terreno de media y alta montaña.
El acceso a las cumbres cercanas
La dehesa funciona también como antesala para remontar hacia las cumbres cercanas, una de las zonas de bloques y escalada de referencia en la Sierra de Béjar. El terreno aquí arriba se vuelve áspero, caótico y puramente granítico, ideal para quienes buscan montaña de verdad y huyen de los senderos trillados.
Advertencias prácticas para la pernocta
No confíes en encontrar agua corriente en la misma puerta. Aunque hay arroyos en la zona según la época del año, conviene subir con la cantimplora llena desde abajo para evitar sorpresas desagradables.
Al ser un refugio libre, la limpieza depende exclusivamente de los que entran. Llévate de vuelta toda la basura que generes, hasta el último papel. Si usas la chimenea, asegúrate de apagar el fuego por completo antes de marcharte; el viento de la sierra puede colar corrientes por el tiro y reavivar las brasas mal apagadas cuando ya no estés allí.